aviahound

Grecia

Grecia es un país de colinas en tierra firme, largas costas y más de cien islas habitadas, así que se adapta casi a cualquiera: a quienes buscan ruinas antiguas, a quienes quieren playa y una comida tranquila, y a quienes les gusta caminar por la montaña. Recompensa un viaje más pausado que apretado, y funciona bien tanto para escapadas cortas como para pasar unas semanas saltando de isla en isla.

Ciudades a las que volar

Qué ver

Antes de viajar

La IA redactó este texto a partir de datos bien conocidos. Comprueba tú mismo los requisitos de entrada y los horarios antes del viaje.

Conviene saber

  1. 1Atenas es una de las ciudades más antiguas de Europa, y la Acrópolis, con el Partenón en lo alto, sigue dominando la ciudad moderna desde su colina rocosa.
  2. 2El griego tiene alfabeto propio, más fácil de aprender de lo que parece. Aprender a leer los letreros de la calle y los encabezados de los menús lleva apenas una tarde.
  3. 3El país es conocido por su aceite de oliva, su feta, el pescado y la carne a la parrilla, y por las mesas de platos pequeños para compartir. Muchas comidas giran en torno a las verduras, el pan y el aceite de oliva.
  4. 4Grecia tiene miles de islas e islotes, pero solo una fracción de ellos está habitada todo el año. Son muy distintos entre sí, desde las Cícladas encaladas de blanco hasta las islas jónicas, más verdes.
  5. 5En Grecia se usa el euro. Las tarjetas se aceptan ampliamente en las ciudades, aunque las pequeñas tabernas y kioscos de las islas pueden seguir prefiriendo el efectivo.
  6. 6La Iglesia ortodoxa marca buena parte del calendario, y la Pascua es la fiesta más importante del año, con misas, cordero al espetón y reuniones familiares.

Consejos para una primera visita

  • Elija un número reducido de lugares y quédese unas noches en cada uno. Cambiar de sitio cada día desperdicia tiempo en ferris y en desplazamientos.
  • Lleve algo de efectivo para los pueblos pequeños, los chiringuitos de playa y los taxis, aunque pague sobre todo con tarjeta.
  • Pruebe una sencilla taberna de pueblo en lugar del restaurante con la mejor vista. Pida varios platos para compartir y pregunte qué es local o de temporada.
  • Cúbrase hombros y rodillas al entrar en monasterios e iglesias, y hable en voz baja en el interior.
  • El sol es fuerte desde finales de primavera, así que lleve sombrero, protector solar y una botella de agua reutilizable, sobre todo al visitar yacimientos arqueológicos con poca sombra.
  • Los horarios de los ferris dependen del tiempo, sobre todo cuando sopla mucho viento, así que deje algo de margen antes de tomar el vuelo de regreso.

Cuándo ir

A finales de primavera y a principios de otoño son los mejores momentos para la mayoría: hace calor suficiente para bañarse, el calor es más suave y hay menos gente. Julio y agosto son calurosos y concurridos, sobre todo en las islas, aunque son los meses más seguros para el tiempo de playa. El invierno es suave en la costa pero más tranquilo, y algunos negocios de las islas cierran, lo que encaja con escapadas urbanas a Atenas y Tesalónica o con visitas a las montañas del continente.

Cómo moverse por el país

La mayoría combina el avión con los ferris. Atenas es el principal centro, con vuelos nacionales frecuentes a las islas más grandes y a Tesalónica, y los ferris salen de los puertos del Pireo, Rafina y Lavrión hacia las islas. En tierra firme, los autobuses comunican la mayoría de los pueblos y circulan entre ciudades, y hay una línea de tren entre Atenas y Tesalónica. En las islas, los autobuses locales, los taxis y los coches de alquiler, las motos o los cuatriciclos son las formas habituales de llegar a las playas y los pueblos.

Más para este viaje

Vuelos populares a Grecia